sábado, 9 de agosto de 2014

La princesa triste


La princesa triste.
Había una vez una princesa que vivía triste encerrada en su jaula de cristal, a su manera  era feliz, no tenía amor,  pero tenía  motivos para vivir gente que la quería que la valoraba y que la hacía sonreír, aunque en  su interior estaba triste.
Un día primaveral, en su vida  se cruzó un príncipe, con una sonrisa  agradable, y palabras bonitas, se hicieron amigos, y poco a poco la princesa se enamoró.
Fue  feliz, aun sin poder tocar a su príncipe, pues  muchos kilómetros los separaban, creía en el confiaba en sus  palabras, pero a veces sentía que algo iba mal, sentía que había  más princesas en la vida del príncipe, que para el ella solo era una más,  una  que le aguantaba  cada día, sus historias sus penas y sus lamentos que se reía  de sus  chistes aunque  fuesen chistes sin gracia.
Un buen día la princesa descubrió que  no se equivocaba  que lo que su corazón llevaba tiempo diciéndole y su príncipe negándole era  cierto, que había más princesas en la vida del príncipe.
La princesa se puso triste, muy triste, tan triste que  no sabía que hacer por un lado su cabeza le decía que debía alejarse de ese príncipe malvado que la hacía daño, por otro lado su corazón, le  decía  que perdonase, que  todo el mundo se puede equivocar…
La princesa decidió  perdonar, aunque  muchos amigos  de verdad,  le dijeron que no lo hiciese que el  volvería a hacerlo, pero ella le amaba con todo su corazón,  y le perdono, también le conto  una pequeña mentira que  llevaba meses con ella y la estaba quemando por dentro, entonces  todo  fue  felicidad  durante un mes….
La princesa se había liberado de eso que la quemaba, y quería   luchar por lo que sentía, quería ser feliz  con su príncipe, pero  un mes después  otra vez la princesa empezó a sentir  cosas  raras,  empezó  presentir  que algo  iba mal,  y  una vez  mas  no se equivocaba….
El príncipe  volvía  a tener  otras princesas, a las que decía las  mismas cosas  que  a ella… y ella una  vez más se  enteró  y las  vio.
El príncipe  pedía otra  oportunidad, y ella otra vez luchaba entre su corazón y su cabeza, pero una vez más su corazón gano la partida y  volvió a perdonar.
La princesa le decía al príncipe que si había más princesas  se lo dijese, que ella lo aceptaría,  la princesa no era  tonta y sabía que como mínimo una si había  una de su misma ciudad, una a la que podía  tocar, una que  a ella  la acosaba telefónicamente, pero no le importaba, ella  decía bueno  si él  está bien  yo también,  se conformaba  con sus palabras escritas y  sus  llamadas diarias.
La  princesa podía soportar eso que el príncipe estuviese  con esa princesa que solo la veía  unas 8 horas semanales… y cuando salía de estar  con ella  el príncipe  hablaba con su princesa… un día la relación del príncipe y la princesa de su ciudad se terminó,  las llamadas acosadoras  por teléfono  fueron cada vez menos….
 La  princesa creía que  el príncipe se  había dado cuenta de cuanto lo amaba y por eso había  terminado con la  princesa de su ciudad, y se sentía feliz…
Pero otra vez  un par de meses después la princesa sintió que algo volvía a ir mal, y una vez más  no se equivocaba, esta  vez  el dolor  ya fue demasiado inmenso, no era de su ciudad, y usaba las mismas palabras que  usaba con ella, fue tan duro enterarse de eso…
El príncipe una vez más  pone mil escusas, pero la princesa ya no se las  cree simplemente la princesa cree que  el príncipe  solo se quiere a sí mismo, que no respeta los sentimientos de los demás y que es un  egoísta.
El reconoce sus errores,  pide otra oportunidad, pero  para oportunidades  está el Carrefour y el corte inglés,  la princesa no puede seguir sufriendo por alguien que dice  que la ama, pero al mismo tiempo se lo dice  a otras, si esas otras estuviesen en su ciudad, podría entenderlo pues  él podría  tocarlas  cosa que  con ella  no puede pues   400 km  los separan, pero no  las otras  princesas ni siquiera eran de su ciudad, ni siquiera las  podía  tocar….
La princesa se ha quedado triste, destrozada y con el corazón sangrando, pero saldrá adelante con la ayuda de sus amigos, aunque  por  perdonar tantas cosas a su príncipe perdió a algún amigo….

P.D. cuando realmente se ama a alguien, ese alguien es lo más importante, y nunca haces nada conscientemente  que le pueda hacer  el mínimo daño, si lo haces,  no lo amas,  cuando se ama, las palabras de amor, los te quiero  y los cariños se reservan para la persona amada…

Ahora  solo son palabras  vacías.

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